domingo, 22 de abril de 2012

CARRERA CONTRA LA MUERTE

¿Cómo fue tener que asumir que tu carrera atleta estaba acabada?
-. Yo nunca me hice la idea de que debía dejar de correr, solo sabía que había que esperar el momento para volver. Era una cuestión de paciencia y fe. Cuando uno está en el estado que estuve yo, uno no pretende mucho sino se conforma con sobrevivir. . En realidad  no extrañaba correr, porque mi mente estaba puesta en recuperarme, eso era lo primordial
-¿Te sentiste discriminado por tener leucemia?
-Sí, la sociedad  sin querer me fue condenado por estar enfermo y muchos me decían no hagas esto porque estás enfermo. Y es ahí cuando uno no tiene que bajar los brazos y sobreponerse con voluntad a esas dificultades. Si yo hubiese hecho caso a esos consejos no habría vuelto a correr más
--En conclusión con fe y voluntad saliste adelante.
- Después de la enfermedad perdí todo lo que había conseguido. No fue fácil superar esa etapa por la quimioterapia y los tratamientos invasivos que me tuve que someter. Pero con voluntad, ganas, mucha fe y la ayuda de la medicina logre salir adelante.
- A propósito de eso. ¿Fue difícil conseguir un donante para el trasplante de médula que lo debían someter?
- Después de varios análisis entre familiares y amigos, descubrieron que mi hermano Manuel era compatible conmigo y así pude llegar a la operación. Gracias a él estoy como estoy. Pero no siempre es fácil conseguir un donante, por eso es importante que la gente tome conciencia de la importancia de la donación de órganos y de sangre.
-¿Qué le dice a los familiares que pierden un ser querido que está en condición de donar sus órganos?
- Yo sé que muchas veces es duro separarse de un ser querido, pero la gente debe tomar conciencia que si se donan los órganos, una parte de  él va continuar dando vida a otro y se va a reflejar en otra persona para que siga viviendo y haciendo cosas que quizás él nunca pudo hacer.

EL DEPORTE ES TODO


Hoy que la vida le ha vuelto sonreír, Juan Pablo Juárez, no sólo se conforma compitiendo en campeonatos para trasplantados, sino que además pelea para que la gente se acerque a la actividad física.  Desde la Dirección de Deportes de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán  no se cansa de instar a que tanto jóvenes, enfermos y adultos mayores se acerquen a los distintos complejos o plazas para mejorar su calidad de vida: “El hacer deporte me permitió sobreponerme tanto física como mentalmente a mi enfermedad. Y además me permitió salir de los cañaverales para ser un atleta consagrado
-¿Cómo es eso  Juan Pablo?
- Yo siempre digo que tengo tres etapas en mi vida. La primera cuando estaba en Simoca. En esa época mi papá trabajaba en el cultivo de la caña de azúcar para sostener una familia numerosa de siete hermanos.  Por entonces en mis horas libres iba al cerco a ayudarle a machetear. Ahí comencé inconscientemente a desarrollar mi condición de  atleta, porque corríamos de un lado a otro para  trabajar. No fue al vicio, porque cuando un director de deportes de Simoca me invitó a correr una maratón di el batacazo. 

sábado, 21 de abril de 2012

DEL SULKY AL TREN BALA



-Y que batacazo. Se convirtió en un atleta consagrado.
-Sí, Yo gracias al deporte salí de los cañaverales y recorrí el mundo. Porque a partir de esa primera carrera, como atleta tuve la suerte de competir en los circuitos internacionales más importantes como New York, san Sylvestre y París. Y de un día para otro pase de andar en Sulky en Simoca (capital nacional del Sulky)  a andar en tren bala en Japón. 
-¿Qué desafío le queda por cumplir?
--Ahora en febrero tengo el desafío de volver al circuito profesional en una maratón que se corre en equipo, desde la Serena en Chile hasta San Juan. Del equipo tucumano van a participar 12 tucumanos y cada uno tiene que correr 42 kilómetros. Pero a decir verdad, ya no me quedan sueños por cumplir, ganarle la batalla a la leucemia fue mi mayor triunfo. 

martes, 14 de febrero de 2012

HABLA POR PRIMERA VEZ LA HIJA DE MARITA VERÓN


Micaela tenía apenas 3 años cuando secuestraron a su madre. Hoy, sigue como un adulto el histórico juicio. Y su esperanza es que algunos de los imputados se quiebre y confiese dónde está: “Mamá, te necesito”, afirma, mientras se aferra a la posibilidad de un reencuentro soñado.

Por CARLOS QUIROGA
Fotos: FERNANDO FONT y CARLOS VILLAGRA

Las amenazas, los insultos, las humillaciones y las presiones de los poderosos no fueron impedimento para que Susana del Valle Trimarco, enfrentara la trata de blancas y que 9 años después del secuestro de su hija María de los Ángeles Verón, lograra sentar en el banquillo de los acusados a trece de los sospechosos de haberla esclavizado sexualmente. Soportó con estoicismo la pérdida de su esposo, Daniel Verón y, pese a la infinidad de obstáculos que se le presentaron en el camino, jamás bajó los brazos en su reclamo por justicia. Hoy los proxenetas tiemblan al escuchar su nombre, pero ninguno de sus logros hubiese sido posible sin el apoyo incondicional de su nieta Micaela, que desde el mismo momento de la desaparición, con su llanto por su mamá, le dio las fuerzas necesarias para que siguiera adelante: “Ella es el sol que alumbró mi vida en todos estos años de oscuridad”, sostiene, mientras Sol Micaela Catalán Verón, reacia a dar entrevistas, acepta por primera vez en su corta vida dar su primera nota y hablar a corazón abierto de su mamá.
-¿Qué expectativa tienen con respecto al juicio?
Micaela- Que se haga justicia de una vez por todas para que se acabe el calvario que vengo viviendo con mi abuela.
Susana- Me ha costado mucho llegar al juicio oral, porque me han puesto muchas piedras en el camino, pero yo estoy segura de que nada de lo que hicimos fue en vano, porque los que hoy están sentados en el banquillo son los responsables de la desaparición de mi hija y todavía faltan 12 más.
Micaela (se emociona hasta las lágrimas y se quiebra por primera vez)- Pero ¿sabe una cosa? El juicio también significa esperanza, porque yo no pierdo la fe en que alguno de los que secuestraron a mi mamá me diga de una buena vez en dónde está.
-Micaela, en un primer momento solicitaste al tribunal que querías participar del juicio. ¿Qué te motivó a tomar esa decisión?-Porque quería escuchar el testimonio de los testigos, para saber de una buena vez qué ha pasado con mi mamá. Pero la defensora de menores me sugirió que no participe, porque temía que los acusados digan cualquier barbaridad que me pueda dañar. Así que acepté su consejo y hoy solo he seguido por televisión parte de la acusación.

“YO BUSCO A MI MAMÁ VIVA”


-Micaela, ¿cuál fue el momento más difícil que te tocó vivir a lo largo de este tiempo?- Cuando fueron las excavaciones en Córdoba, me dolía mucho pensar que mi mamá podía estar muerta, porque yo siempre la busco con vida. Sufro cuando llegan esas clases de informaciones, porque yo todavía la espero.
Susana- Para mí el día más difícil fue el 3 de abril del 2002, el día que me arrancaron a Marita de mi vida. La angustia era tremenda y se acentuaba aún más con el llanto de Mica, que constantemente reclamaba con sus tres años para que volviera su mamá.
- Micaela, ¿Qué le decís a los jueces, que hoy juzgan a los que secuestraron a tu mamá?
- Yo lo único que quiero es que ellos, que tienen en sus manos hacer justicia, se pongan solo unos minutos en el infierno que nos tocó vivir a mi abuela y a mí, para que a partir de allí tomen la decisión correcta.

ESPERANZA DE HIJA Y AMOR DE MADRE


- ¿Qué fue, Micaela, lo que más te dolió de todas las cosas que dijeron de tu mamá?-
Que digan que mi abuelo Daniel la había violado reiterada veces y que digan que mi mamá me quiso abortar; te juro que esas cosas no se las perdono, Carlos.
- Duro ¿no?- Sí, no sabes la tortura psicológica que fue para mí enterarme (por otras chicas que compartieron con ella) lo que fue su calvario y las atrocidades a que la sometían. Cada vez que pienso en eso, me dan ganas de matarlos.
- ¿Y qué les dio y les da fuerza para seguir luchando?
Micaela- A mí la esperanza de encontrarla, porque volver a estar con ella sería rehacer toda mi vida.
Susana- A mí el amor de madre que siento por ella. Ese amor fue el que me sostuvo a lo largo de estos años y que ante cada dificultad se fue acrecentando, y que pase lo que pase jamás va a claudicar.
-A tal punto llegó ese amor, que el secuestro de Marita también se llevó a su esposo.
-Sí. Daniel también fue una víctima de sus secuestradores. No pudo soportar la pérdida de Marita y cayó en una depresión enorme que terminó matándolo.

Su pérdida fue tremenda, para Mica y para mí.

“NO BUSCO FAMA, SINO HALLARLA”


-Susana ¿ustedes son conscientes de que se han transformado en una especie de referente social en la lucha contra la trata a nivel mundial?- Cuando te arrancan una hija como me pasó a mí, no te das cuenta de lo que estás haciendo; lo único que te interesa es hallarla. Pero de lo que sí me di cuenta es de que nuestro inmenso dolor sirvió para que mucha gente tome conciencia de la trata de personas y que gracias a ello hayamos conseguido importantes logros, como la aprobación de la Ley de Trata, y que desde el Estado Nacional la presidenta haya tomado cartas para que se capacite a los jueces, fiscales. Y que se hayan creado instituciones especializadas para perseguir a estos delincuentes. Pero yo no busco ser referente de nadie; mi objetivo siempre fue y es encontrar con vida a Marita.
- Micaela, si la nota que estamos haciendo cayera en manos de tu mamá ¿qué le dirías?-
Que la extraño, que sueño con ella constantemente y que, por sobre todas las cosas, la necesito. Por favor, no me hagás hablar más. (Se levanta y va hasta un dispenser en busca de un vaso con agua, pero vuelve)
Susana- Yo quiero que Marita sepa que la estamos esperando y que, más allá de lo que le haya tocado pasar, estamos aquí para mimarla, cuidarla y darle todo el amor que sentimos por ella.
Correcciòn : Profesora PILAR CORTES