lunes, 15 de abril de 2019

LOS JUAN SEDUCEN DESDE EL ROMANTICISMO Y CONQUISTAN EL MERCADO INTERNACIONAL



Fotos RUBÈN SÚAREZ

 Miguel Marengo y Fernando de la Orden comparten desde niños la pasión por el canto. A los 10 años, el primero ya  formaba parte ya del coro de Yerba Buena y el segundo del coro Universitario. Pero recién entrada la juventud se juntaron para unir sus voces y cantar en distintas agrupaciones líricas como  el Grupo Cuatro, con el que se consagraron finalistas  del programa Talento Argentino  y Fra Tenori, donde descubrieron que juntos podían dar mucho más y  decidieron formar el dúo Los Juan, que hoy hace furor en Paraguay, donde se presentaron como teloneros de la gira despedida de José Carreras  y en los próximos días se aprestan a lanzar  su segundo disco: “Emociones”, donde le cantan al amor, a las mujeres y a la pasión.
Ambos  son tenores de reconocida trayectoria. Miguel tuvo una destaca participación en los escenarios europeos y en la compañía de Pepito Cibrián donde coprotagonizó   la obra "Dorian Gray, el retrato”.  Fernando se formó en el Conservatorio de Música de la Provincia  , bajo la dirección de la maestra Elsa Paladino y según cuentan  hoy han logrado fusionarse de una manera casi perfecta: : “Porque Miguel tiene una voz más potente y yo  una más ligera y suave , que nos ha llevado a que juntos podamos definir  un sentido musical”, sostiene Fernando, mientras ve caer el sol de una tarde otoñal en el country La Arboleda, donde Miguel tiene su casa y una sala de grabación, en la que  dan rienda suelta a su gran pasión, con  un  Joaquín Sabina  como privilegiado espectador plasmado en una enorme retrato. 

NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA


-¿Cuándo decidieron  juntarse?
Miguel -Durante una gira  con el grupo  lírico  Fra Tenori (integrado  en ese momento por Ramón Poliche y Blas García y ellos)  una productora artística nos propone ir a Paraguay con mayor frecuencia  y como Fernando y yo estábamos  dedicados cien por cien a la música no dudamos en aceptar el desafío y hoy gran parte de nuestra carrera artística transcurre en Paraguay.
Fernando- Los  artistas que somos  del interior la única forma que tenemos de crecer es expandiéndonos en otros lugares. Nuestros compañeros  de Fra Tenori, Ramón Poliche y Blas García no podían dejar sus obligaciones en Tucumán y muy generosamente tuvieron  la deferencia de entender nuestro sueño artístico  y abrirnos las alas para que lo podamos concretar. Pero eso no implica que no volvamos a cantar juntos, ahora estamos preparando una presentación que va a ser un reencuentro de amigos.
-          ¿Y por qué los Juan, si ustedes son Miguel y Fernando?
-          Porque son  nuestros primeros  nombres. En los escenarios de Paraguay ya nos presentan como Juan Miguel y Juan Fernando.

POP LÍRICO


-          ¿Y cómo definen el estilo de Los Juan?
Fernando- Pop lírico. 
Miguel- Aunque cada  vez nos estamos volcando más a las baladas y a la música romántica. Antes en todos los temas que interpretábamos  había una impronta lirica, ahora en cambio tenemos más canciones que están cantadas desde el comienzo hasta el final de una manera más  romántica; pero no dejamos de cantar en nuestro repertorio un  Nessun Dorma.
-          De cantantes líricos ahora pasan a ser unos  Luis Miguel. ¿Cómo es eso?
Fernando-  Nosotros no somos cantantes líricos, somos tenores, como lo  son  Luis Miguel, Cristian Castro y Ricardo Montaner, aunque ellos no canten música lirica. Nosotros lo que hacemos es una pequeña mixtura entre lo pop  y la  técnica lirica, que es lo que la gente compra de nosotros.

CÓMO CONQUISTAR AL SER AMADO


-¿Y a qué le cantan  Los Juan?
Miguel- Si te lo tengo que definir con una sola palabra, le cantamos al amor. El 99 por ciento de nuestro repertorio son historias de amor.
Fernando- Trabajamos mucho en las emociones. Hay canciones que no son netamente románticas, como Honrar La vida, pero está ligada a las emociones.
-¿Y cómo son estos dos hombres que le cantan al amor?. ¿Enamoradizos, románticos, apasionados?
Miguel – Románticos.
Fernando- Sensibles, porque estamos atentos a todo lo que nos rodea. Nos seguimos emocionando con las canciones que interpretamos  y el efecto que ellas provocan en el público.
 Muchas chicas se preguntan si los corazones  de Los Juan tienen dueñas?
-          Miguel- En mi caso mi corazón tiene  muchas dueñas, ja, ja, ja.
-          Fernando- En cambio el mío tiene una sola dueña; yo siempre he tenido la necesidad de tener el corazón ocupado.
-          ¿Y qué consejos le darían a alguien que quiere conquistar  a una chica?
-          Miguel. Una de las maneras más lindas de conquistar a una chica es dedicarle una canción, aunque no tengas buena voz, porque según decía Cortázar las canciones no son de quienes la escriben, sino de quienes las necesitan.

EMOCIONES


-          En los próximos días  se viene el segundo disco de Los Juan, ¿cómo se va llamar, qué temas va incluir?
Miguel- Se va llamar “Emociones” porque queremos llegar a la fibra más íntima de nuestro público; es un disco doble que se grabó en Paraguay. Y entre los temas emblemáticos que va tener está  La Luna Che Non C'E”, una canción italiana, a la que con Fernando  le apostamos mucho. También van  a poder escuchar dos temas inéditos de Gustavo Parrado y Raquel Gatti; una reversión musical de New York ,New  York y “Emociones de Roberto Carlos”.
-¿Y no se les ha dado por componer?
Miguel - Tenemos algunas cosas escritas, en el disco pasado hay un tema, “Ajena”, compuesto por mí. Para este disco hemos estado montados al rigor de los viajes  y no hemos incorporado ningún tema nuestro, pero tenemos en mente hacerlo.
-          Ustedes rompen con el mito que Dios atiende en Buenos Aires y se han logrado proyectar internacionalmente. ¿Cómo lo han logrado?
-          No sé si es cierto que Dios atiende en Buenos Aires, pero los sellos, las grandes discográficas están allá. A nosotros Paraguay  nos abierto las puertas de varios acontecimientos artísticos  que nos han permitido proyectarnos internacionalmente.
-          ¿Cuál ha sido la mayor satisfacción que les ha dado la música?
Fernando- Poder haber sido  los únicos tenores que José Carreras haya invitado como teloneros para su gira despedida.  Fue un momento único para nosotros compartir  con este gran maestro, que nos alentó a seguir por el camino de la música. 
Miguel- otra satisfacción grande fue cantar el himno nacional para la celebración   del Bicentenario desde la Casa Histórica y presentarnos en  México, Miami y Mónaco.
-          ¿Los Juan son inseparables o se han planteado la posibilidad  de seguir más adelante sus carreras como solistas?.
Miguel- Estamos muy consolidados juntos, no hemos contemplado la posibilidad de hacer cosas por separados.
-¿Si la vida les diera la posibilidad de poder reencarnarse. ¿En quién preferirían hacerlo en Pavarotti o Luis Miguel?
Miguel- Yo en Pavarotti.
Fernando- En Luis Miguel, porque sería mucho más divertido, ja, ja, ja.

martes, 29 de enero de 2019

RUBÉN SUÁREZ, LEYENDA VIVA DEL FOTOPERIODISMO TUCUMANO


Se inició como reportero gráfico en la década del 70  cubriendo El Tucumanazo; a mediados de los 90, fue uno de los que  inmortalizo al Malevo Ferreyra saliendo de tribunales con una granada en la mano; y ahora ilustra las páginas de la revista CIMA. En reconocimiento a su  destacada trayectoria, el Círculo de Periodistas Deportivos y la Legislatura lo distinguieron con el premio “Jardín de la República”.

Empezó  a los 14 años copiando fotos blanco y negro en el laboratorio   de su  padrastro, Wenceslao Saldaño, porque según cuenta   era muy introvertido para iniciarse como fotógrafo. Pero cuando se animó a  empuñar la cámara por primera vez sintió que un aura  especial lo protegía y  no dudo en jugarse la vida  durante “el Tucumanazo “para cubrir para el diario El Pueblo los enfrentamientos entre la policía y los estudiantes. Luego ya como jefe de fotografía de La Gaceta volvió hacer gala de ese coraje cuando inmortalizó al Malevo Ferreyra fugándose con una granada en la mano en  la puerta de tribunales. Hoy después de haber sobrevivido a una operación al corazón y en vísperas de cumplir 70 años, sigue ejerciendo la profesión con la misma pasión de sus comienzos, aunque ahora lo hace retratando personajes más tranquilos para las páginas de la  revista CIMA. 
Esta vez al “Gringo”, como lo llamamos sus amigos, le toca estar del otro lado del mostrador y sudar la gota gorda bajo un sol abrasador, mientras posa como un obediente modelo para el lente de su colega, Jorge Segovia,  que lo desafía a que trepe la explanada de la Casa de Gobierno para repetir una toma  que le hicieron en la década de los 70. Mientras lo hace, varios transeúntes e incluso uno de los policías que custodian el palacio gubernamental  se acercan a saludarlo. Él sonríe amablemente y cuenta que ningún personaje tucumano  salió ileso de sus flashazos. A la  vez que reconoce que más allá de sus cualidades, llegó donde llegó porque tuvo la suerte de trabajar con  grandes periodistas  como Ricardo kirschbaum  (Secretario General de Redacción de Clarín) y Harry García Hamilton (ex director de La Gaceta); y formarse a la par de Antonio y Edmundo Font.  “Le robe una cualidad a cada uno y así  fui creando mi  propio estilo”.

UN GRINGO CORAJUDO





-¿Cómo definirías ese estilo?
Mi característica personal como reportero gráfico es que soy muy atrevido, si tengo que tirarme encima de Donald Trump para conseguir la foto lo  voy hacer, aunque después los custodian me terminen apaliando.
-¿Te pasó que te molieran a palos?
.Sí, muchas veces; pero una de las golpizas más duras que me lleve  fue cuando cubrí la represión policial a los estudiantes durante “el Tucumanazo “.Ese día yo estaba en el medio; y cuando la policía me descubrió sacando fotos me molió a palos y mientras daba tumbos por la escalera, un colega fotografió la escena que fue tapa del diario El Pueblo. Yo presenté la denuncia penal correspondiente, pero el gobierno de entonces presionó al director del diario para que la sacara.
-¿Y la retiraste?
- Sí, porque si no lo hacía la vida del diario, que dependía en gran parte de la publicidad oficial  corría peligro. Mis compañeros  de entonces se enojaron mucho conmigo, pero gracias a ese gesto el diario El Pueblo sobrevivió un tiempo más.