miércoles, 12 de diciembre de 2018

SUS COMIENZOS


Aunque según cuenta su atracción por el micrófono comenzó  mucho antes durante  su adolescencia: “Yo vivía  a media cuadra del club Villa Luján, centro pugilístico por excelencia en Tucumán  y mi gran entretenimiento era decir por los altoparlantes del estadio: “segundos afuera, primer round”. Luego seguí desarrollando mi vocación de locutor en el parque Avellaneda, donde solían poner temas musicales y a mí me tocaba   anunciarlo y decir a quien estaba dedicado. Y cuando entre a trabajar al correo a mediados de 1950, una de mis funciones era hacer de locutor en todos los actos que organizaba la institución. Por eso cuando abrió Radio Nacional Tucumán en 1966, el jefe del correo no dudo en solicitarle a las autoridades de la Secretaría de Comunicaciones que me trasladaran para que pudiera formar  parte de la nueva emisora”.
“Recuerdo que una de las primeras instrucciones  que recibimos de aquel primer director, Delio Octavio Longo fue que investiguemos cual era la música que los tucumanos querían escuchar, ya que la radio por ese  entonces  solo se limitaba a  poner música clásica. La respuesta llegó  el  1 de mayo de 1967 para una comida  por el día del trabajador. Ese día Zoilo Gómez que hacía de operador decidió poner en automático la transmisión y programó esas dos horas destinadas al almuerzo con música folklórica para poder comer tranquilos, pero grande fue nuestra sorpresa porque el teléfono no paraba de sonar  y así  nació “Huellas de Nuestras Patria “.
-¿Y  usted fue el primer conductor?
-No, yo por  entonces trabaja en la discoteca y se me encomendó la tarea de ser el seleccionador de los temas folklóricos que íbamos a poner y en mis ratos libres me llegaba por el estudio, porque a decir verdad le tenía  un hambre terrible  al micrófono y fue ahí cuando Carlos Cufré me  invitó a que participará leyendo sus libretos. Para qué, a mi salsa me llamaron  y al poco tiempo nomás Cufré debió renunciar porque se trasladaba con su esposa a Mar del Plata y a partir de ahí  quedé al frente de “Huellas de Nuestra Patria”.
- Su espacio no paso desapercibido y pronto lo invitaron a participar del escenario mayor del folklore argentino, el Festival de Cosquín. ¿Cómo fueron esos años?.
-Maravillosos. Durante 14 años representé a Tucumán en la comisión municipal del Festival de Cosquín y esa posibilitad me permitió que me  moviera detrás de las bambalinas como si estuviera en mi casa y ahí tuve la oportunidad de conocer en persona  a todas las voces de la música nativa y entablar con ellas  una  estrecha relación. De hecho es común que cuando pongo un tema de aquellos interpretes, haga referencia a alguna anécdota de aquellas charlas. Por suerte Dios me dio una memoria privilegiada.

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