domingo, 14 de abril de 2013

CUIDADOS INTENSIVOS



Desde que Luz Milagros regresó a su casa, su cuarto se convirtió en un pequeño hospital, donde cuatro enfermeras velan las 24 horas del día para mantenerla  estable: “Nosotras somos las encargadas de realizarle las aspiraciones  diarias y alimentarla cada tres horas  por medio del botón  gástrico y controlar que la oxigenación de la sangre sea normal”, cuenta María Anabela Sánchez, mientras  alza en brazo a la pequeña , que según dice ha dejado de ser un paciente para pasar a ser un miembro más de su familia: “A tal punto nos hemos encariñado, que para este cumpleaños , los que trabajamos en el servicio de su atención hemos decidido regalarle dinero para que pueda viajar a China”.
Al trabajo de las enfermeras se suma un médico que la controla diariamente y un kinesiólogo que tiene a cargo la parte de su rehabilitación. 

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